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Región Olmeca: para consolidar su identidad

 

Por Víctor Manuel Barceló R.

Villa Hermosa, Tabasco. 01 de julio de 2008.- La semana que culmina fue activa para los tabasqueños –al menos los involucrados en dos eventos escenificados en Villahermosa: Las fiestas conmemorativas del 444 Aniversario de la Fundación de la Ciudad –primero como San Juan Bautista- que organizó el Municipio de Centro-Villahermosa y la X Cumbre del Diálogo y Concertación de Tuxtla.

Los festejos, dedicados a escudriñar en nuestro pasado Olmeca, cubrieron toda la semana de extraordinarios eventos artísticos y de análisis, con la presencia de alcaldes invitados de: Huimanguillo, Tabasco; así como Texistepec, Santiago Tuxtla y Xalapa, de Veracruz –todos municipios enclavados en la región que habitó la cultura fundamental de la zona- así como de Puebla, Puebla. Se contó, como aperitivo mesoamericano, con la erudita participación y grata presencia de la embajadora de Costa Rica en México, Doña Gioconda Ubeda.


> En paralelo –entre un despliegue formidable de armas largas, cortas y artillería, el gobierno federal realizó, en un hotel de Villahermosa, una reunión de gobernantes Centroamericanos, para “relanzar” el Plan Puebla Panamá, manejando solo 5% de sus objetivos iniciales. Recordemos que este “Plan”: inicia como proyecto con Fox; realiza algunas reuniones; organiza un staff para analizar una centena de proyectos, poniendo como gancho la perspectiva de recursos que aportaría el BID, junto a otras organizaciones financieras regionales.

Al poco tiempo aborta el proyecto, ante la escasez de recursos y la falta de confianza de gobiernos de países, que no entienden como será la unidad de ellos –nueve en total- con nueve estados de otro país, el mexicano, que corta la perspectiva de desarrollo e integración en Puebla. A dichos mandatarios no les queda claro el objetivo del proyecto –nacido en los “Thing Tanks” del imperio- y acuden atraídos por la zanahoria de recursos, que tanta falta hacen en la región.

De los casi cien proyectos, ahora se concentran en unos cuantos: tendido de redes eléctricas regionales; continuación de red carretera que acerque a los estados mexicanos con Centroamérica –y a la sorpresa- Colombia, que se integra al proyecto. Este arranca abruptamente con redes de comunicación y una posible refinería en Nicaragua –desoyendo el reclamo de Tabasco, desde hace cinco años pora que se instale aquí, aprovechando cercanía e infraestructura.

El olor a intereses del imperio y transnacionales se acentúa. Un objetivo original era poner barreras a nuestros estados pobres y a Centroamérica, para que no expulsen gente a territorio imperial. Ello sería excelente, pero ofreciendo empleo en la producción, no solo para repetir, lo que ya hicieron nuestros paisanos en el sur del imperio: construir vías del ferrocarril, carreteras y demás, que sirven para que los productos que allá se generan, inunden nuestro mercado y maten toda producción local.

Si de verdad se busca que el “Proyecto Mesoamérica” –como ahora se denomina el PPP- busque el desarrollo regional, aunque no tenga valor ni respaldo constitucional, debiera arrancar por recuperar la producción local de cada país y estado involucrados. El iniciar por la electrificación –para que “vendamos” energía de nuestras presas- o la construcción de la refinería en Centroamérica –para procesar allá gasolinas que tanta falta nos hacen acá- o ampliar las redes de la electrónica, hace pensar que estamos haciendo trabajo sucio para intereses que no son los de nuestros pueblos. No es negativo lo propuesto, pero todo proyecto de desarrollo sustentable, arranca con la puesta en acción productiva de los pueblos. Los gobernadores presentes seguramente se van con la esperanza de recursos para infraestructura –nada despreciable- pero ¿Qué hay con la pobreza creciente de nuestros pueblos?.

Nos encantaría estar equivocados y pedir disculpas, en su momento, a quien corresponda, pero para que ello ocurra debemos esperar: que presas mexicanas y petróleo, primero cubran nuestras necesidades energéticas, y que por las carreteras circulen productos hechos en México y en Centroamérica. Que la infraestructura por crearse, no solo sirva para que transnacionales lleguen con facilidad a nuestros mercados regionales, copados, de por sí, con productos extranjeros. Nuestro campo –de toda la región- está en total abandono; la industria de transformación, en retirada. ¿A quién servimos entonces?.

   

Comentarios a mi correo electrónico: v_barcelo@hotmail.com