Con precaución – Estaciones ferroviarias abandonadas.

CON PRECAUCIÓN

Estaciones ferroviarias abandonadas

 

Hace tiempo subieron al fb y más allá un video mostrando la estación del ferrocarril de la ciudad de Monterrey, Nuevo León. Las imágenes que ahí se ven impactan lo mismo que cuando suben fotos o videos de estaciones a lo largo de nuestro país que están en completo abandono.

Desde luego que es doloroso, al menos para mí y creo sin temor a equivocarme que para la mayoría de los que llevamos sangre ferroviaria en las venas e incluso para los amantes del ferrocarril en todos sus aspectos.

Estaciones ferroviarias que tanto significaron antaño, hoy muchas de ellas están en ruinas, aunque históricamente hayan contribuido al desarrollo de nuestra Nación. Es triste ver y comprobar la indolencia de infinidad de autoridades que no se abocan al rescate de este patrimonio cultural, histórico y determinante para México.

Y no nada más las estaciones antiguas sufren las consecuencias de esta indolencia gubernamental y de los concesionarios, sino también las que se fueron construyendo por necesidades del servicio, pero que hoy en día muchas de ellas han desaparecido sin que existan ya vestigios de que ahí estuvo una estación del ferrocarril.

Desde luego que algunas han sido rescatadas pero gracias a presiones de gente interesada en su salvamento, pero otras han pasado a la historia y nada más serán recordadas precisamente por la gran familia ferrocarrilera, quizás no así por otros sectores de la población tal vez porque jamás supieron de su existencia o porque nada más una o dos veces pasaron por determinado lugar pero que no pusieron atención en dónde y cómo se movían los trenes en determinadas terminales; edificios de estaciones que significaban el centro neurálgico en donde se recibían órdenes e instrucciones para que los trenes iniciaran o detuvieran su marcha, en donde la carga y flete de exprés era documentada, en donde el cajero-boletero atendía al pasaje y embarcadores; en donde el Jefe de Estación o jefe de estación-telegrafista estaban al tanto de las tarifas “tonelada-kilómetro”, las leyes de industria y comercio, pesar, documentar y aplicar la tarifa adecuada.

Edificios que guardaban todo un historial del movimiento del país cuando el ferrocarril era el medio de transporte por el que se daba el progreso del país, hoy muchos de ellos en ruinas o destruidos sin remedio, generando pesar y añoranza no nada más entre el gremio ferrocarrilero, sino por miles de personas que por generaciones indirectamente del ferrocarril obtuvieron sus ingresos monetarios para la manutención de sus familias logrando con ello mandar a la escuela a sus hijos viendo con satisfacción que muchos de ellos llegaron a ser profesionistas o que se hicieron de una vida digna. Entre esta gente estaban las señoras que hacían las delicias de los pasajeros cuando los trenes llegaban a las terminales y que seguían de paso; de señoras que vendían con el tren en marcha y que iban de coche en coche ofreciendo sus mercancías, cosa que muchos cotidianos pasajeros esperaban con gusto, precisamente porque era un gusto esperar a estas vendedoras para deleitarse con lo que vendían; y obviamente no nada más los pasajeros disfrutaban de las delicias de las vendedoras tanto de andén como a bordo de los trenes, porque también las tripulaciones gozaban de todo lo que vendían estas sacrificadas señoras. Sacrificadas porque había que tener siempre sus productos a tiempo y más en donde pasaban varios trenes de pasajeros al día, así que para no quedar mal, debían tener surtido suficiente para satisfacer a pasajeros y tripulantes de los trenes.

Volviendo a la estación de Monterrey, Nuevo León, no es explicable el porqué se convirtió en un muladar de acuerdo a las imágenes, porque en la otrora orgullosa ruta de la costa occidental, el Ferrocarril del Pacífico, las estaciones grandes siguieron en servicio e inclusive la de Guadalajara, Jalisco fue remozada y adecuada para ser centro neurálgico a nivel gerencial y porque sigue sirviendo al pasaje de los trenes turísticos referentes al tequila.

La estación de Tepic, Nayarit, acaba de ser reconstruida, porque se estaba cayendo, sobre todo su antiguo techo que era de teja y madera; sin embargo, esto se hizo porque se ocupa su operación ya que alberga a las oficinas; pero no así lo que fue la sala de espera y el restaurante que siguen en completo abandono esperando quizás que el tiempo haga lo suyo tal y como lo hace con los inmuebles abandonados. Lo bueno es que el edificio principal quedó listo para seguir sirviendo por unos años más.

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